Resulta que nos hemos equivocado refiriéndonos al dolmen Montelirio como EL dolmen, como si hubiera solo uno al lado de la avenida Cervantes. Anónimamente algunas personas han facilitado a Noticias de Guzmán unas fotos de la exploración arqueológica que la compañía Jale ha hecho en la mitad norte del campo dolménico. Es evidente que hay muchos dólmenes, enterramientos y otras cosas de interés allí.

Hace unos días publiqué una foto de
un dolmencito en el terreno destinado a casas de la Urbanización Montelirio. Aquí hay otra vista del mismo dolmen.

Este dolmen se encuentra cerca del área protegido del “dolmen mayor”, en el terreno donde proyectan construir un geriátrico. Se notan claramente el corredor de doble fila de pizarras y la cámara circular de este dolmen. Está orientado hacia el este, como el dolmen grande.

Y este dolmen está a su lado al oeste. Es interesante que el corredor de este dolmen apunte al noroeste en vez de al este como casi todos los demás dólmenes. El dolmencito en la primera foto también está orientado así. ¿Qué significa? Nadie sabe ahora, y si “preservan” estos artefactos sacándolos de su lugar, lo más probable es que nunca se sabrá.

Y han sacado cosas de su contexto ya. La excavadora bajó el nivel de las tierras frente a las casas 4 a 22 en la calle Miguel de Cervantes Saavedra, e hizo la entrada para la calle que separa la urbanización del geriátrico. Pareciera que al hacerlo dieron con un dolmen todavía sin descubrir. Sobraron estos dos trozos de pizarra y los dejaron al lado sur de la corte. Así destruyeron la gran parte del valor del hallazgo, porque los arqueólogos nunca podrán ver la situación original de las pizarras.

Tal vez se añadirán a la colección de objetos envueltos para ser llevados a otro lugar. La colección sigue aumentando, como se puede apreciar viendo que hay envolturas muy sucias y otras limpias, más recientes.

Cerca de esos dólmenes hay varios enterramientos. Aquí los huesos se tapan con sábanas sujetas con piedras. ¿Será suficiente tal protección para preservar huesos que podrían tener entre 4.000 y 5.000 años enterrados?

Este dolmen fue marcado con hierros cuando primeramente lo descubrieron, pero sin protección las fuertes lluvias lo han llenado de barro y han hecho caer los hierros.

Más al norte en la zona donde construirán las casas de la urbanización, vemos en contexto varios enterramientos y dólmenes. Al fondo hay una casita que es básicamente un contenedor metálico donde sobrevive el inmigrante saharaui que la compañía ha empleado de guardia. Su “casa” no tiene ni agua ni luz ni calefacción ni muebles. Trabaja allí una máquina excavadora. Dicen los vecinos que esa máquina ya se ha quitado del lugar.

Sin embargo antes de su desaparición, la retropala pasó muy cerca a lugares donde había restos humanos y artefactos de interés, dejando sus huellas como evidencia.

Y es evidente que debajo de las sábanas sí hay huesos.

Así que tanto dólmenes como enterramientos han tenido sus encuentros cercanos con la retropala. En realidad, la máquina está demasiado grande y torpe como para uso arqueológico. Pone en peligro los descubrimientos. Y da la impresión que se ha usado para hacer los primeros movimientos de tierra para la construcción de la urbanización.

Aquí han aparcado la retropala sin atención a los huesos quitados y desparramados de lo enterramientos.

¿Han durado 4.000 a 5.000 años todas estas cosas para desaparecer para siempre en unos pocos días para que unos ricos se pongan más ricos? ¿Cambiaremos nuestra actitud hacia nuestro patrimonio prehistórico, como están queriendo hacer en Valencina, para considerarlo como un activo del pueblo en vez de un obstáculo a la hora de construir?
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